Bachelet va de nuevo, ahora contra Cuba

Nadie puede ignorar el papel que juega Michelle Bachelet, el mismo que Almagro en la OEA, servir a los intereses de los Estados Unidos en su criminal campaña contra pueblos hermanos. 

En sus recientes declaraciones, Michelle Bachelet, alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, no solo arremete contra el gobierno de Cuba, si no que en absoluta omisión de la realidad que vive el pueblo de la mayor de las Antillas, deja de lado a los verdaderos responsables de su situación. 

No referirse al criminal bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, que impide que otras naciones puedan comerciar con Cuba, comprar, vender e intercambiar, no solo maquinaria y equipos, sino fundamentalmente medicamentos y alimentos, es un acto igualmente criminal. 

No referirse al financiamiento, mediante ONG´s, de incitadores a la violencia y crimen, es también una omisión cómplice de quien sirve a los intereses del imperio norteamericano. 

Peor aún, dejar de lado todo eso y argumentar que la expresión social realizada en Cuba es producto de que el pueblo no tiene acceso a la vacuna contra la Covid-19, cuando es Cuba, con todo y el criminal bloqueo, la única nación de Nuestra América que ha sido capaz de desarrollar su propia vacuna y producirla con las limitadas condiciones producidas por bloqueo, es reflejo más que delatador de las malas intenciones de sus declaraciones. 

Las votaciones en las Asambleas de las Naciones Unidas, organización de la cual vive Bachelet, reiteradamente, y por más de 30 años, ha exigido el cese de ese criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, pero no hace referencia a eso y no le exige a su patrón, los Estados Unidos, que acabe de una vez con este genocidio contra el pueblo cubano. 

No cabe duda de que las manifestaciones de Bachelet responden a la campaña criminal desatada contra Cuba, Nicaragua y Venezuela por los Estados Unidos, mientras hace oídos sordos al grito de auxilio del pueblo colombiano que es asesinado, encarcelado, torturado, desmembrado y tirado a los ríos. No exige con la misma vehemencia que liberen a los cientos de detenidos por protestar, ahí guarda silencio cómplice y sus referencias son absolutamente timoratas y cómplices del narco Estado colombiano aliado de los Estados Unidos. 

Los pueblos del mundo, que no han callado contra el bloqueo a Cuba, Venezuela o Nicaragua, asumen sus palabras como las palabras del gobierno norteamericano, pero en otro idioma. 

Condenamos la criminal campaña pagada por el gobierno norteamericano contra pueblos hermanos, para crear desestabilización, golpes de Estado, muerte y destrucción. 

¡Basta ya!, exigimos respeto a la libre autodeterminación de los pueblos, a la paz y libertad de los pueblos de seguir su propio camino y no el que quieren imponer los amos de la guerra. 

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