Un mundo mejor será un mundo en paz y sin hambre: El Partido Vanguardia Popular llama a luchar unidos por la paz y por la justicia social

Paz en Ucrania y justicia para todos los pueblos explotados por el imperialismo yanqui y europeo.

En el territorio ucraniano se desarrolla un conflicto que lleva varios años, pero cuyos responsables principales no son ni rusos ni ucranianos. La humanidad entera corre gravísimos riesgos, aunque son pocos los gestores de este conflicto. En el centro del choque, ahora militar, está presente, en primer lugar, la política criminal del imperialismo norteamericano y de sus secuaces europeos.

Durante varias décadas, los rusos con justa razón, solicitaron por diversos medios, que la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la conocida OTAN, no se extendiera hacía el este, es decir hacia la frontera de la Federación Rusa. Era una demanda lógica, tan lógica como fue el reclamo de los Estados Unidos cuando la URSS estableció un sistema de cohetes en Cuba, a 90 millas de la frontera de los Estados Unidos. La Unión Soviética atendió el reclamo de los Estados Unidos e hizo un acuerdo por la vía diplomática.

Los Estados Unidos y sus subordinados europeos no quisieron atender los reclamos rusos y tensaron la situación con el propósito deliberado de producir el conflicto que ahora están sufriendo los pueblos implicados y que, por la voluntad maliciosa de los yanquis, se va extendiendo por todo el globo terráqueo.

Tanto en Ucrania como en Rusia cunde el dolor que provocan las muertes que pudieron evitarse y, en el resto del mundo, los daños producidos por las “sanciones” criminales que se deciden en la “Casa Blanca” pero dañan a todos, especialmente a los pobres de la tierra, que son los obreros, los campesinos y junto a ellos todos los explotados.

El imperialismo yanqui espera salvar su crisis interna con la agudización del conflicto provocado y sus sirvientes, los europeos, se complacen sirviendo al amo. Unos y otros son igualmente criminales de lesa humanidad.

Está en marcha un genocidio de dimensiones universales y sin precedentes. Unos morirán guerreando, otros por el hambre. La inanición terminará con más vidas que las armas.

Es imprescindible que los pueblos luchen por una paz justa, que respete el derecho a la seguridad del pueblo ruso y también contra el hambre y contra la explotación capitalista. El pueblo ruso es un pueblo trabajador, honesto y generoso, igual que todos los pueblos de tierra. Los yanquis pretenden formar una entente con sus sirvientes europeos y con gentes desinformadas para destruirlo. No lo lograrán, pero en el intento malvado llevan dolor y hambre a la humanidad entera. Los bienes que consume el pueblo trabajador se alejan de su mesa: más   hambre en los hogares pobres y más riqueza para los productores de armas.

La política de los Estados Unidos es ahora, como siempre, el eje de los negocios de los grandes monopolios yanquis.

El imperio yanqui es el más criminal de la historia. Nadie causó nunca tanto dolor y tantas muertes como las inmensas y permanentes ambiciones de los imperialistas yanquis. Por donde pasan sus huestes dejan siempre una estela de dolor, miseria y muerte

Los yanquis utilizaron por primera vez bombas atómicas contra un pueblo ya vencido. Hiroshima y Nagasaki son un monumento vivo y eterno del dolor del pueblo japonés que, obligatoriamente, será compartido por todos los vivos de las épocas venideras.

Países destruidos, Yugoeslavia, Iraq, Libia; Vietnam heroico e invencible; golpes de Estado en Indonesia y en Chile, en Argentina, en Uruguay, en Paraguay, en Brasil, en Bolivia, Somoza en Nicaragua, y bandidos en otros países hermanos y muchos más. Países perseguidos y sacrificados por de las “sanciones” genocidas, ante las cuales se levantan, como monumentos de libertad, los pueblos heroicos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia y todos los combatientes antiimperialistas.

Es necesario agregar que se han descubierto en Ucrania más de diez laboratorios de apariencia científica pero que resultaron ser centros de preparación para la guerra biológica. Guerra biológica es un crimen gravísimo según los convenios internacionales y que, este caso, eran parte de la preparación para una posible guerra biológica contra el pueblo ruso.

Esperamos que este gravísimo delito sea acusado ante las Naciones Unidos y ante los organismos que defienden los derechos humanos.

La furia yanqui pareciera no tener límites, para ellos la ética humana no existe. Son verdaderas fieras hambrientas de poder y de riqueza mal habida.

Ahora no les basta con la sangre que se derrama en Ucrania, sus actos—malditas e ilegítimas “sanciones”—producirán hambre, harán más pobres a los pobres de todos los países. La pobreza es una de sus armas favoritas; así será hasta que llegue la hora de la justicia definitiva esgrimida por los obreros, los campesinos y todas las víctimas el imperio en el mundo entero.

Insensatos, quisieran destruirlo todo para evitar su evidente decadencia. No lo lograran, puesto que, en las fábricas, en las aldeas empobrecidas, en las costas de pescadores miserables, en los combatientes comunistas y progresistas, están las fuerzas con plena capacidad para construir un mundo mejor.

Ese mundo vendrá, todo depende de la unidad de los humildes.

¡Un mundo mejor será un mundo en paz y sin hambre!
Esta es nuestra consigna.

PARTIDO VANGUARDIA POPULAR

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