8 de Marzo, lucha, compromiso, transformación y cambio: Memoria histórica y resistencia femenina

Por Ana Cecilia Jiménez Arce
Alfonso Pardo Martínez
Trino Barrantes Araya

“A las madres que sucumbieron en la defensa de sus tierras, que lucharon contra la usurpación y despojo imperial. En la lucha por su derecho a la vida, de vivir en paz y en libertad. A aquellas mujeres que a pesar de ser madres con mucho heroísmo resistieron a la invasión bárbara europea de la América, en su propósito sublime perecieron con valor y dignidad”.

Con un excelente suceso, el día de ayer, sábado 5 de marzo de 2022, bajo el llamado a un conversatorio denominado : “LGTBIQ+, Feminismos Históricos y Nuevas Masculinidades” y, en el marco de un aniversario más, a fin de conmemorar el 8 de marzo; con narrativas muy novedosas y de grandes retos y desafíos, la exponente y los otros dos exponentes: Irené Barrantes Jiménez, militante orgánica del Frente Amplio, Alfonso Pardo, miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PVP y Marco Castillo Rojas, presidente de la Organización Interseccional y gran defensor de los derechos de las poblaciones LGTBIQ+ , cada una y uno de ellos, desde su posición teórica-metodológica, dejaron esa sensación de novedad que requieren las izquierdas respecto a los temas tratados.

LGTBIQ+, Feminismos Históricos y Nuevas Masculinidades”

En las diferentes intervenciones, se hizo un recorrido, por los largos e intrincados caminos de nuestros pueblos, las luchas femeninas, la afirmación de los Derechos y el papel de las mujeres en esta afirmación de sus roles.

Irené señaló que una voz, un abrazo o la tierna caricia de un beso, nos hacen recordar -a las mujeres- que estamos más vivas que nunca, que nuestros cuerpos como territorios libres y afirmación de autonomías siguen siendo imprescindibles en la construcción de una sociedad igualitaria y justa.

Para los tres ponentes(a), obviamente, cada 8 de marzo, obliga al repaso de aquellas jornadas heroicas de las mujeres obreras en sus luchas reivindicativas para exigir y arrancar mejores condiciones de vida y trabajo al voraz sistema opresor, machista, misógino y de capitalismo explotador, cuya lógica es absolutizar la ganancia por encima de cualquier otra condición.

En honor a un hecho histórico concreto, fue Clara Zetkin, quien, desde la doctrina del marxismo, analizó científicamente los mecanismos de explotación a los que eran sujetas las mujeres. Por eso, en 1910, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas se propuso celebrar el 8 de marzo como una Jornada internacional dedicada a la mujer. A ella devendrían compromisos históricos significativos como el de Rosa Luxemburgo, Alejandra Kolontay, y miles de mujeres más.

La historia no es posible pensarla sin tener los referentes femeninos ancestrales y contemporáneos. Tlazoltéotl, la diosa luna de los huastecos, marca de alguna manera esa ruta. Así entonces, frente al discurso patriarcal, xenofóbico y machista, la voz femenina ha decodificado las estructuras de poder. Brevemente:

 “En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en 1789, la Revolución Francesa, las parisienses que pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino /…/ La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales”.

Pero la historia avanza, no es estática, no se queda ahí, se amplifica en cada espacio de sus tejidos sociales. Así nombres como Ifigenia, Las Amazonas o Aspasia, la mujer más famosa de Atenas en tiempos de Pericles, Safo, de la cuál no tenemos muchas noticias pues la iglesia mandó a quemar toda su obra; Sukaina, que desafió a su propio bisabuelo, a Mahoma, demostrándole que en ninguna parte del Corán se les exigía a las mujeres cubrirse la cara con un velo. Sherezade, la gran tejedora de la narrativa popular, la creadora del cuento oral.

Por eso, nuestro homenaje es para nosotras mismas – nos dice Ana Cecilia-, contra la violencia estructural de un sistema, que nos subordina en todos los espacios de nuestras vidas, porque el trabajo productivo y reproductivo de la mujer, sigue sin valorarse socialmente.

 Cada siglo, un largo camino de afirmación, cada trozo de historia de nuestro continente, un legado de la feminidad en la memoria histórica.  No agotamos para nada la lista de mujeres comprometidas con los cambios importantes de la sociedad.

Anacaona, Kura Oqllo, Mama Asarpay, María Kusi Warcay, Guacolda y en nuestro país Biriteca, cuyo valor le dio la seguridad a Coyoche para que, conjuntamente con Pabru Presberi, mantuvieran la resistencia más grande a la invasión española, solo comparada con esa larga memoria inquebrantable de los mapuches.

En América Latina, el proceso colonial tampoco fue ajeno a esta historia de la feminidad. Los grandes nombres ausentes en nuestra historiografía están encabezados por Ana de Tarna, María Gregoria, Juana Moreno, Micaela Bastidas Puyuqawa, Tomasa Tito Condemayta, Bartolina Sisa, Cecilia Tupac Amaru.

Otra gran etapa en esta larga historia de las mujeres, se registra en el siglo XIX, porque la afirmación del Estado/nación no hubiese sido posible sin el papel decidido de las mujeres. Permítasenos referir tres nombres que no pueden seguirse escamoteando. Hacemos referencia, sin lugar a dudas a Juana de Azurduy, a la cual la historia refiere como la máxima heroína de la Independencia de América. Pero en este orden el compromiso de Manuela Sáenz o de Pancha Carrasco, no tienen ningún demérito, son parte de esa afirmación del proceso de los feminismos.

Al devenir el siglo pasado, el papel lo jugarán, sin temor a equivocarnos, las sufragistas norteamericanas y Ángela Acuña Brown en Costa Rica y todas aquellas mujeres que de una u otra forma, fueron creando el tejido social de la feminidad.

Este 8 marzo compartimos el homenaje con las compañeras de las maquilas, las mujeres trans, las lesbianas, de los territorios ancestrales indígenas, las amas de casa, las profesionales, campesinas, estudiantes, en recuerdo de las madres solteras, para esa mujer que levanta la lucha por los Derechos Humanos en su barrio o que debe inmolarse ante un vulgar capital imperialista,  en defensa de lo más sagrado de sus tierras, de sus creencias, de sus territorios internos y su ecología interior, como son los casos de María del Mar Cordero en Costa Rica, el de Berta Cáceres en Honduras y más recientemente el de Keyla Patricia Martínez y la cientos de mujeres víctimas del feminicidio en nuestro país.

Finalmente, dos breves comentarios para situar históricamente la fecha que conmemoramos: 

“…En 1945, la Carta de las Naciones Unidas ( link is external ) se convirtió en el primer acuerdo internacional que establece el principio de igualdad entre mujeres y hombres. Dos años después, en diciembre de 1947, la Asamblea General aprobó una resolución por la que se proclamaba el Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, que los Estados Miembros deben observar todos los días del año, en conformidad con su tradiciones históricas y nacionales. (Día Internacional de la Mujer (unesco.org) /…/ En 1975 la ONU, celebra por primera vez el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER. 8 de marzo, y en 1995, se da la Declaración por los Derechos de las mujeres.  Esta se conoce como la Declaración y Plataforma de Beijing…”

Breve cronología del día internacional de la mujer: 8 de marzo

1900: las mujeres alemanas dirigen una serie de peticiones al Reichstag para exigir el acceso a la universidad y la posibilidad de presentarse a oposiciones.

1907: en Austria, los landstag deciden establecer el voto general y obligatorio.

1909 comenzó la huelga de las camiseras (New York shirtwaist strike of 1909), también conocido como el Levantamiento de las 20.000 (Uprising of the 20.000).La huelga dirigida por Clara Lemlich y apoyada por la Liga Nacional de Sindicatos de Mujeres Estados Unidos (National Women’s Trade Union League of America – NWTUL)

De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América el día 28 de febrero se celebró en todos los Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.

1910:   La Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración.

1911   como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral- 1911, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico Incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

1913-1914   En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

1914: En AlemaniaSuecia y Rusia se conmemora por primera vez, de manera oficial, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

1917   como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de «pan y paz». Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o  el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

1975 coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo.

1995 la Declaración y la Plataforma de Beijing, una hoja de ruta histórica firmada por 189 gobiernos hace 20 años, estableció la agenda para la materialización de los derechos de las mujeres.

2014 en la 58 Sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW58), la reunión anual de Estados para abordar cuestiones relativas a igualdad de género, se centró en los «Desafíos y logros en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para las mujeres y las niñas». Las entidades de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) acreditadas por ECOSOC debatieron sobre los avances realizados y los retos pendientes para cumplir los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Facebook Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *