La cooperación médica de Cuba con el mundo ante la Covid-19

Por: Amado Riol Pírez*

El 11 de marzo la OMS declaraba pandemia a la COVID-19 y hasta junio el número de muertos por coronavirus en todo el mundo se ha situado en 501 940 y los contagiados son 10 millones 146 971. En la actual coyuntura, con 185 países afectados,  la existencia de la especie humana está en peligro. Ante ello la cooperación internacional se convierte en la clave principal de enfrentamiento a un virus que tiene paralizada la economía mundial y ocasiona miles de muertes a diario. Cuba un país subdesarrollado y bloqueado económicamente por Estados Unidos ha sentado una pauta en materia de cooperación internacional de marzo a la fecha. Compartir y explicar las razones que han permitido a la isla combatir la Covid-19 a lo interno y en más de 30 países, es lo que se explica a continuación.

En 1959  el país contaba con 6 286 médicos de los cuales unos 3000 emigraron a Estados Unidos. Con un 50% menos de sus galenos en Cuba,  en 1960 envía la primera  brigada médica emergente y varias toneladas de equipos e insumos a Chile devastado por un terremoto. Siendo una prioridad la formación de médicos, el 17 de Octubre del año 1962, se inauguró Instituto de Ciencias Básicas y Pre clínicas «Victoria de Girón», del cual han egresado miles de médicos. En los años subsiguientes se extenderían facultades de medicina a casi todas las provincias del país.

El 23 de mayo de 1963 se inicia la Colaboración Médica Internacional Cubana con brigadas permanentes, al enviarse la primera a Argelia, compuesta por 55 colaboradores que brindaron sus servicios por un año.

La capacidad que hoy tiene Cuba de prestar cooperación médica a escala global solo es entendible por la infraestructura material y recursos humanos alcanzados, al cual se acopla un poderoso polo científico, en particular su industria biofarmaceutica.

En la actualidad el país cuenta con 479 623 trabajadores de la salud, que representan el 6,6 % de la población en edad laboral. Existen 150 hospitales, 110 salas de terapia intensiva, 120 áreas intensivas municipales, 449 policlínicos, 111 clínicas estomatológicas, 12 institutos de investigación, 680 bibliotecas médicas por solo citar algunos datos de referencia.

Los rasgos esenciales de la cooperación desde nuestro punto de vista son los siguientes:

1- Su fundamento es humanista, con capacidad de reacción inmediata en composición de brigadas o contingentes ante desastres naturales, como terremotos, huracanes, tsunamis y brotes como el ébola y la pandemia de Covid-19, entre otras enfermedades.

2- Ha incluido el apoyo con equipamientos y medicinas.

3- Capacitación de personal en el país receptor y la formación de sus nacionales en Cuba. Para estos fines en 1999 se funda en La Habana la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), que hasta 2019 había formado 29000 estudiantes de 115 países, incluidos estadounidenses. Además se han creado facultades de medicina en Argelia, Yemen y otros países.

4- Ha estado basada en la cooperación sur-sur, incluido la firma de planes conjuntos y nunca ha estado supeditada a coincidencias ideológicas o el estado de las relaciones bilaterales, incluso se le ha ofrecido a Estados Unidos, país con el cual existe un diferendo histórico.

La cooperación a escala global en el contexto de la Covid-19:

El balance de la cooperación internacional de Cuba previo a la pandemia era ya  de más de 400 000 colaboradores cubanos de la salud que, en 56 años, cumplieron misiones en 164 naciones.  Al momento de iniciarse la pandemia,  la nación caribeña tenía más de 28,000 médicos, enfermeras y profesionales de la salud cubanos en 68 países.

Por primera vez se presta ayuda a un país de Europa, Italia, cuando el 22 de marzo llega una brigada a Lombardía, en un escenario en el que esta ciudad era el epicentro de la pandemia a nivel mundial. El 12 de abril se incorporaría una segunda.

Hasta el 26 de junio las Brigadas Médicas de Cuba para enfrentar la Covid-19 en el mundo son 34, con 1932 miembros, que se han distribuido de la siguiente manera:

Caribe: 650 colaboradores. Anguila, Martinica; Antigua y Barbuda, Granada, Santa Lucia, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Barbados, Dominica, Trinidad y Tobago, Haití, Isla Turcas Caicos, Jamaica, Belice y Surinam.

América Latina: 116 colaboradores. México, Honduras, Nicaragua, Venezuela y Perú.

África: 510 colaboradores. Togo, Sudáfrica, Angola, Guinea Conakry, Guinea Bissau y Cabo Verde.

Europa y Medio Oriente: 656 colaboradores. Principado de Andorra, Italia, Qatar y Kuwait.

Estas brigadas se sumaron a misiones médicas ya existentes, con la característica de llevar en muchos casos medicamentos cubanos de alta eficacia contra la Covid-19 como son el Interferón Alfa “2B y el CIGB 258.

Tan solo para el 13 de mayo habían atendido a 14 000 pacientes, salvando la vida de 493 personas, datos que debe ser muy superiores al momento de redactarse este trabajo.

La reacción presencial de Cuba en las zonas rojas ha suscitado la admiración de la OMS y la OPS, así como de numerosos estadistas y personalidades alrededor del mundo, incluso por su disposición a compartir información científica y los medicamentos que posee con países tan distantes de su geografía como las islas del Pacifico: Nauru,  Tuval, Salomón, Micronesia, Kiribati, Islas Marshall y Palaos.

Ello explica la petición de diversas ONG y personalidades de otorgar el Nobel de la Paz al Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”para reconocer la labor de estas brigadas en los últimos 15 años y su contribución a la lucha contra la pandemia.

A lo anterior se suma la respuesta efectiva que el sistema de salud cubano ha dado a la pandemia a lo interno y que ha operado basado en lo que son sus pilares de  funcionamiento:

· La salud es un derecho humano, se ofrece de manera universal y gratuita, constituye una responsabilidad estatal.

·  La participación ciudadana: Vista claramente ahora contra el COVID, pero aún más la preparación que tiene su pueblo en cuestiones generales de salud que ayuda a evitar muchas enfermedades.

Hasta el 28 de junio el país acumuló 168 mil 545 muestras realizadas y 2 mil 340 positivas (1,4%), con 2011 altas de los contagiados, solo 41 ingresados en estado estable, sin reportarse por varios días fallecidos, ni enfermos en estado grave o crítico, manteniéndose la cifra de fallecidos en 86. Estadísticas muy por debajo de lo que ocurre en América Latina y el mundo y que constatan que se ha frenado al virus.

Esto logros han sido reconocidos además, por  relevantes medios de prensa del mundo, nada relacionados con la izquierda en sus respectivos países.

Las capacidades hospitalarias desplegadas por el gobierno cubano ante la Covid-19 fueron:

· 20 hospitales y 5000 camas de hospitalización con 29% de ocupación

· 54 centros para sospechosos, 248 centros de vigilancia de contactos y 40 para atención a viajeros.

· 477 camas de terapia intensiva con 8% de ocupación.

Es de destacar un sistema de pesquisaje casa por casa que es único en el mundo y que estuvo a cargo fundamentalmente de unos 28000 estudiantes de medicina.

Otros ejemplos de la cooperación cubana  que citamos brevemente son:

Centroamérica y Caribe: Frente a los huracanes George, agosto de 1998 y Mitch, octubre de ese mismo año, se envían 2000 médicos y se dan 1000 becas para estudiar medicina con el objetivo de formar 5000 médicos en 10 años. Esto con carácter gratuito.

Haití.- En 1998 llega un contingente de 400 médicos que son reforzados en enero de 2010 por la Brigada Henry Reeve para enfrentar un terremoto que deja a los haitianos 200 000 muertos. Su labor en datos se resume en: 34 mil 500 pacientes atendidos, 2 mil 728 operaciones -de ellas, mil 297 cirugías de alta complejidad-, 380 amputaciones de miembros superiores y 644 de miembros inferiores.

Pakistán.- En Octubre de 2005, se envían 2379 médicos ante el desastre natural que deja un fuerte terremoto.

Indonesia.-En mayo de 2006, 135 médicos  a raíz de otro terremoto.

De conjunto con Venezuela  el  8 de julio de 2004 como estrategia de salud para reducir la ceguera prevenible en la región del Caribe, centro y sur América se inicia la conocida Operación Milagro. Hasta julio de 2014, unas tres millones de personas, de 34 países,  fueron beneficiadas por este proyecto, incluidos pacientes africanos.

En el 2005 durante la constitución de la Brigada Henry Reeve  el entonces presidente de Cuba, Fidel Castro explicaba que el país  tenía  130 mil profesionales de la salud de nivel universitario, de los cuales 25 mil 845 cumplían misión internacional en 66 países. Atendiendo una población de 85 millones 154 mil 748 habitantes, 34 millones 700 mil en América Latina y el Caribe y 50 millones 400 mil en África y Asia. De ellos, 17 mil 651 eran médicos, 3 mil 69, estomatólogos, 3 mil 117 tecnólogos de la salud en ópticas y otras áreas. 

Es de destacar  los acuerdos de cooperación  alcanzados con Venezuela,  Ecuador,  Bolivia y Brasil. Desde el 2000 han pasado por Venezuela  más de 120 000 cooperantes.  En Brasil por el Programa Mais Mais Médicos  laboraban 8000 médicos, en Bolivia (720) y en  Ecuador (400).  En los casos de Ecuador, Brasil y Bolivia suspendieron dicha cooperación por razones políticas producto  de presiones políticas del gobierno estadounidense. Desde finales de 2018  y en escala creciente el gobierno de Estados Unidos ha atacado a las misiones médicas cubanas y es conocido que en días reciente el Dpto. de Estado ha amenazado con represalias a los países que han recibido a las brigadas médicas para enfrentar la pandemia.

Combate al Ébola 2014-2016:

El enfrentamiento de Cuba a la Covid-19 en el mundo no se puede entender sin esos antecedentes que hemos brindado de la ayuda cubana a numerosas naciones desde poco después del triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959, así como su antecedente más cercano en el enfrentamiento a la epidemia de Ébola en África entre 2014 y 2016.

El 12 de septiembre de 2014 Cuba fue noticia en el mundo. En conferencia de prensa efectuada en Ginebra, el ministro de Salud, Roberto Morales, anunciaba el envío de personal médico a Sierra Leona para combatir el ébola. Para la primera semana de octubre estarían en el país africano 103 enfermeras y 62 médicos. Por la alta mortalidad de la epidemia fue una acción osada de los cubanos.

De inmediato Margaret Chan, directora general de la OMS declaraba que es la mayor contribución de personal de atención realizado por un país para ayudar a controlar la epidemia. Ese mismo día, Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki Monn, expresó|: «El secretario General acoge con satisfacción el anuncio hecho por el Gobierno cubano». Con posterioridad se enviarían otras brigadas a Liberia y Guinea. Al igual que ocurre hoy con la Covid-19 numerosas personalidades del mundo se pronunciaron a favor de otorgar a los miembros de la Brigada Henry Reeve el Premio Nobel.

Consideraciones finales:

La cooperación médica internacional de Cuba alcanza su cúspide a escala mundial frente a la Covid-19, siendo la continuidad de lo que ya es una tradición  durante los años del proceso revolucionario, que tuvo como su principal impulsor al presidente Fidel Castro Ruz. Es condenable, que mientras la comunidad internacional aplaude la gestión de Cuba, la administración de Donald Trump criminaliza a los médicos cubanos  por razones ideológicas y recrudece como nunca antes el bloqueo financiero, económico y comercial contra la isla, desoyendo el llamamiento de Naciones Unidas a poner fin al mismo. Aun en estas circunstancias adversas, Cuba ha alcanzado un hito en su cooperación médica en el planeta.

* Consejero de Prensa Embajada de Cuba en Costa Rica.

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Fuentes: Anuario Estadístico Minsap 2019; Cubaminrex; Cubadebate; Infomed; ELAM.

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