Covid-19, xenofobia y manipulación mediática

Por: Martín Rodríguez Espinoza

La xenofobia que se experimenta en Costa Rica es más que eso, es una campaña de mentira y manipulación.

Las técnicas para mentir y controlar las opiniones se han perfeccionado en la era de la postverdad: nada más eficaz que un engaño basado en medias verdades, o envuelto sutilmente en ellas. Consiste en la masificación de las creencias falsas y en la facilidad para que los vividores, los corruptos (hoy llamados troles) prosperen.Hoy todo es fácil de verificar, y por tanto no resulta fácil mentir.

Sin embargo, esa dificultad se puede superar con: 1.- la insistencia en la aseveración falsa, pese a los desmentidos fiables; y 2.- la descalificación de quienes la contradicen, y agreguen un 3.-: que millones de personas han prescindido de los informantes verdaderos (previamente desprestigiados por los engañadores) y no se informan por los medios de comunicación rigurosos, sino directamente en las fuentes manipuladoras de troles.

Si a eso le agregas varios millones de dólares, compra de conciencias y utilización de los medios de comunicación que pertenecen a los corruptos, tenemos la combinación perfecta. Finalmente, la estrategia de poner a un pueblo en contra de otro, fomentar la xenofobia, el racismo y el patrioterismo barato, el superficial, el hipócrita, el de los grandes ricos, empresarios y banqueros cuyo único dios, es el dinero, la riqueza, la avaricia.

Esa estrategia de odio es parte de la campaña contra Nicaragua. Con ella, a la vez, pretenden ocultar algo que no pueden de otra manera, el desempleo, la pobreza, la miseria, el hambre que golpea a muchos miles y ya casi millones de costarricenses en todo el país.

Pretenden ocultar el robo, el saqueo, la evasión y la elusión de los grandes empresarios, pretenden ocultar la estafa con las tarjetas de crédito en un acto circense para detener la usura de los bancos y cuyos dueños de esos bancos hacen «clavos de oro» con intereses criminales.

Pretenden ocultar la infiltración del narco y las mafias financieras de entidades bancarias.La «bomba de humo», finalmente, pretende desvirtuar la realidad de Nicaragua con falsas noticias, descarados montajes de los medios de «desinformación» nacional como La Nazi-ón, Teletica, Refritel, Tigo y otros pasquines.

La realidad de Nicaragua es muy diferente y pone en evidencia la triste realidad de Costa Rica, que tenía el mejor sistema de salud, una CCSS fuerte y vital que ahora han venido despedazando, segmentando, privatizando. Un Ministerio de Salud convertido en un ente sin pies ni cabeza que perdió su brújula cuando despedazaron las la salud preventiva.

Mientras Nicaragua construye decenas de hospitales, clínicas y centros de salud, Costa Rica ve como todo lo privatizan, convirtiéndolo en el negocio de muerte de los inescrupulosos.

Termino con las palabras de Moisés Absalón, en su programa «Detalles del momento», que nos brinda los siguientes detallazos que reafirman lo que anteriormente mencioné, «… Nicaragua tiene un sistema de salud que ha crecido, solo desde el 2007 ha esta parte, con 77 hospitales, unos más otros menos, pero dotados con lo más avanzado de la ciencia médica; 143 centros de salud; 5 centros especializados; 178 casas maternas; 36,679 trabajadores de la salud; 11,732 camas para hospitalización general; 562 camas de cuidados intensivos; 449 ventiladores; 959 monitores de signos vitales; 574 succionadores; 546 máquinas de hemodiálisis; 1 acelerador lineal; 82 laboratorios clínicos; 14 laboratorios epidemiológicos; 1 planta de fabricación de vacunas y 8 nuevos hospitales que ahora mismo se construyen simultáneamente, además de las brigadas médicas que andan casa a casa atendiendo a enfermos que por las razones que sean no pueden ir por si mismos a los hospitales y hablo de un personal, nuestros amados y queridos “blanquitos”, nuestros héroes altamente calificados que se dan por entero, leales al juramento hipocrático que hicieron, para cumplir con su apostolado de salvar vidas. «

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