La Territorialidad de Alto Laguna

Por: Luis E. Araya *

El Territorio Indígena Alto Laguna de Osa, se ubica en la Provincia de Puntarenas entre los Cantones de Golfito y Osa. Su acceso desde San José se hace visitando el bello  2ndo distrito de Golfito, Puerto Jiménez a través de La Palma de Osa. Se encuentra sobre la Fila Montañosa que a traviesa la Península de Osa de NO – SE desde el Cerro Brujo (615 m.s.n.m.) al Cerro Rincón (745 m.s.n.m.). 

El TI de Alto Laguna de Osa: está ubicado en la Zona Climática del Pacífico Sur con un alto contraste geográfico desde las laderas de la Cordillera de Talamanca a las costas, atravesando el Valle del General, el Valle de Coto Colorado, el Valle de Coto Brus hasta arribar a través de los cañones en las cuencas de innumerables ríos y riachuelos entre los que se encuentran el Rió Grande de Térraba, el río General, el río Sierpe y el Delta del Diquís en la zona de costa en el Océano Pacífico.

Entre las maravillas naturales que rodean el TI de Alto Laguna se encuentran La Isla del Caño, el Golfo Dulce con sus fiordos de más de 200 mts de profundidad que rebosa de tortugas marinas y ballenas, ya que es común que vengan a dar a luz a sus ballenatos.  También el Parque Nacional Corcovado y el Delta del Sierpe lo circundan.

La influencia oceánica produce un periodo de lluvias muy heterogéneo a lo largo de todo el año. El TI de Alto Laguna tiene un promedio de lluvias anual de 4282 mm al año distribuidos en unos 192 días, sin un periodo seco que supere un mes (INM, 2013)

Se espera un incremento en las lluvias del 15%  a lo largo del año en unos 110 mm más de abril  a junio, según el informe del Pronóstico Climático Estacional Abril Junio 2017. La temporada de lluvias se esperaría entre el 27 – 31 de mayo y 1-5 de abril.

La comunidad indígena se encuentra encajada entre el Parque Nacional Corcovado al Oeste y el Golfo Dulce al Este, al Norte la Fila montañosa de Sábalo que lo delimita con el Delta del Sierpe y el Diquís. La vida cotidiana en la comunidad implica la interacción con la naturaleza, la cual determina los ciclos agrícolas en la comunidad ya que se debe cultivar  para vivir. El trabajo agrícola es duro y mal pagado, así que junto al ingreso mensual las familias deben redondear su alimentación con cerdos, gallinas y su agricultura de subsistencia. El turismo es otro ingreso importante aunque este se dificulta al estar el camino en malas condiciones sobre todo durante la temporada lluviosa.

Para llegar al  TI de Alto Laguna se debe cruzar el río Rincón. Además se encuentra bordeado por el río Baquedano y el río Pavón. .El tipo de Bosque es el muy húmedo montano bajo, con una alta humedad y una temperatura promedio anual de 12º a 17º C, con presencia de neblina y bosques no alterados siempre verdes en dos estratos.

La comunidad Indígena: se compone por 3 caseríos principales: Dos brazos, Alto Laguna y Tamandú.  En el año 2000 la población total del TI era de 118 personas según el INEC, y en el año 2011 esta población tenía 159 habitantes. Este incremento de la población no significa necesariamente que sean nuevos indígenas ngöbes los nuevos habitantes, pues también se presenta el fenómeno de inmigración de individuos de otras etnias indígenas, de blancos y extranjeros, gentes de origen chiricano panameño, etc.

Me gustaría comentar sobre mi propia experiencia en el campo durante varios años desde el 2012 y hasta la actualidad. Durante este tiempo he podido compartir en distintas actividades que han buscado el fortalecimiento del tejido social dentro de la comunidad del pueblo de Alto Laguna de Osa. Mi idea ha sido posicionarme como el «otro» para el pueblo de la comunidad. Nunca mi intención ha sido permear más de lo necesario a una cultura ancestral que ha luchado durante centurias contra la aculturación y la enajenación cultural.

Mis actividades en este «territorio» se han enfocado en el apoyo logístico a la iniciativa de uno de los “abuelos” de la comunidad, Don Luis Palacios, quien ha sido dirigente comunal y además una persona que tiene mucho respeto por sus conocimientos en medicina y su conocimiento del espacio, los recursos y sobre todo la memoria y tradición oral. Es además un hablante de su lengua amenazada. En sus palabras: «quiero educación indígena», desde y por los miembros de su comunidad. Sin embargo, no me extenderé en este tema.

Durante mis visitas a la comunidad he ido entendiendo la importancia de ese espacio donde se desarrollan las actividades cotidianas que finalmente se ha convertido indefectiblemente en parte de su propio ser, un componente identitario fundamental. El «territorio» presenta la particularidad de enlazarse a la identidad étnica de los pueblos de una manera orgánica. Cardoso de Oliviera, en su texto «Etnicidad y Estructura Social» afirma:

«Estoy convencido de que para que los grupos étnicos persistan como tales, es indispensable un territorio, un setting que les asegure la actualización de forma de organización social típicas, esto es, consistentes con las particularidades estructurales del grupo étnico,…» (1976).

Yo concuerdo con esta idea pues desde mi experiencia he observado como el proceso de consolidación del territorio ha pasado por un largo proceso de reconocimiento y apropiación, primeramente por la comunidad que es materialmente cambiante y marcada por sus propias dinámicas y además por otros factores externos que han terminado de definir y consolidar este «territorio». Debemos aclarar sin embargo que las categorías étnicas no son determinadas únicamente por el territorio sino que este viene a establecer un límite que precisamente permite la organización social del mismo.

Al respecto Fredik Barth (1969), en el texto “Los Grupos étnicos y sus Fronteras: La organización social de las diferencias culturales” señala: “Los grupos étnicos no están basados simple o necesariamente en la ocupación de territorios exclusivos…”; sino que este: “diseminado en un territorio con circunstancias ecológicas variables, muestre variantes regionales…”. El papel del territorio es dinámico y permite el desarrollo cultural de los pueblos, tanto define y delimita como caracteriza y aporta enriqueciendo el fenómeno de la reproducción cultural e identitaria.

La historia de Don Luis, esta enlazada con la fundación de la comunidad y con sus tradiciones. Es en este punto cuando el concepto de «territoriedad simbólica» expresado por el antropólogo Cardoso de Oliviera, toma sentido ya que «prolongaría la vida de la etnia», al precisamente limitar de alguna manera la «organización» de la comunidad. Dejadme explicar lo que he podido observar.

Al preguntársele a Don Luis ¿Cómo se da la fundación del territorio de Alto Laguna? Primeramente te contará de las dificultades que la comunidad ngäbe encontró en la interacción cultural con el estado de Costa Rica, comenzando por la pérdida de tierras desde la llegada de los colonos italianos, durante la década de los 50. Debemos entender que el modo de vida de los pueblos ancestrales implica la explotación de grandes extensiones capaces de proporcionar la materia prima para la elaboración de utensilios de uso cotidiano (lianas para elaborar canastas o cuerdas, corteza de mastate para ropa, maderas y palmas para la construcción de sus hogares, armas, etc), así como también para obtener alimentos por medio de la caza y la agricultura de roza y quema.

Esta forma de explotación de la tierra fue vista y es aún vista como un ejemplo de improductividad y desperdicio por parte de los blancos, llámese colono europeo o campesino costarricense y el discurso relacionado a este desprecio a la forma de vida ancestral ha justificado el robo de la tierra y la apropiación de esta por medios poco éticos. Don Luis, te contará que tanto su abuelo como su papá iban y venían de Panamá hacia Costa Rica, pues para ellos las fronteras no eran algo que les impidiera moverse.

Nos contaría que el grupo ngäbe dividido en dos por los caciques en Coto Brus debió de adaptarse poco a poco a la llegada de los foráneos y que dentro de este proceso de pérdida del espacio vital él y algunas otras familias se encontraron en la necesidad de buscar nuevos espacios donde continuar su forma de vida. La presión de colonos y campesinos les obligo a migrar. En la búsqueda de espacios menos invadidos llegó junto a otras 4 familias a la zona de la Península de Osa. Podemos suponer que estos espacios eran ya conocidos por los pueblos ancestrales y que eran en realidad reconocidos como zonas de caza y obtención de recursos, sin embargo, que frente a la presión externa se terminan convirtiendo en zonas de refugio como lo fueron la zona de los Guatusos o Talamanca en época de la conquista y colonia del país.

Cierto es que nos contaría la historia de la serpiente de dos cabezas que se les apareció en las márgenes del río Rincón y que ellos, las 5 cabezas de familia interpretaron como una señal. La zona donde se deciden asentar es una zona inhóspita que durante la década de los 60 sería solamente frecuentada por buscadores de oro y cazadores de Puerto Jiménez; a la cual solo se podría acceder siguiendo las márgenes de los ríos en la selva a los trillos de animales. Esta comunidad nace pues delimitada por el Río Rincón, el Río Baquedano y el Río Pavón, en las montañas de Osa con alturas de 500 a 750 mts aproximadamente. Escogen una pequeña meseta que presenta dos lagunas naturales que se mantenían con agua y aumentaban su profundidad según la pluviosidad.

Fue esta zona donde primeramente se establecen las 5 familias provenientes de Brusmalis y Limóncito. Allí se mantienen protegidos de los abusos de los capataces de la Stone Forestal y la Fruit Company durante la década de los 60 y el acoso de los campesinos y otros hacendados por el difícil del acceso. Protegida por lo difícil del acceso delimitada por Mar, selva y ríos la comunidad se fortalece con la llegada de familias ngäbe de Panamá y de Coto Brus. Este aislamiento les permitió mantener muchas de sus tradiciones como los juegos de balsería, el baile del jeki, la medicina tradicional, entre otros usos tradicionales y principalmente su lengua de los procesos de aculturación que paulatinamente y como una plaga acosa a sus habitantes

La comunidad define y se construye gracias de las características físico – espaciales y este vínculo construido a través de la reproducción de las tradiciones culturales termina por consolidar su propia identidad comunitaria. La denominación de “Reserva Indígena”, se le otorga desde arriba por el Estado costarricense al constituirse la «Reserva Indígena Guaymí de Osa» según decreto # 16310- G del 16 de mayo de 1985. Actualmente los ngäbes de la comunidad evitan el uso de la palabra “reserva” por ser chocante a su historia y contrario a su orgullo como pueblo y autodenominan al lugar que habitan como “Territorio Ngäbe de Alto Laguna de Osa”.

El territorio pues se constituye por medio de un largo proceso de apropiación que implica primeramente la necesidad de continuar su modo de vida, su lengua y tradición; que provee de las zonas de explotación para continuar subsistiendo y una protección frente a las influencias y abusos externos. La apropiación del territorio se da pues en la cotidianidad por medio de los usos y costumbres tradicionales.

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*Antropólogo
Especial para Periódico Libertad

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