Dice la diputada María Inés Solís Quirós que la CCSS es parte del caudal político del PUSC, esta afirmación es falsa

Por: Humberto Vargas Carbonell

La diputada María Inés Solís Quirós pronunció un pequeño discurso que se difundió, como se dice ahora, por las redes.

En ese pronunciamiento hubo dos elementos destacables. El primero, un pronunciamiento sobre la obligación del Gobierno y otros, de saldar su deuda con la Caja Costarricense del Seguro Social y segundo, la afirmación de que esta institución es parte del caudal político de la Unidad Socialcristiana.

En lo primero la diputada lleva razón; en lo segundo, se trata de un despiste o de una consigna de propaganda electorera.

Y eso de que se falsifique la verdad histórica con fines electoreros es un mal muy extendido, pero muy dañino.

El marketing político ha convertido las campañas electorales en un instrumento del engaño, de la mentira y falsificación de la verdad histórica.

El Partido Unidad Social Cristiana es la antípoda absoluta de lo que fueron los movimientos encabezados por Rafael Calderón Guardia y por Manuel Mora que son los que hicieron posible la reforma social de los años cuarenta. No sería justo olvidar a los trabajadores organizados por CTCR cuyo dirigente principal fue Rodolfo Guzmán, su Secretario General.

Seguramente la señora diputada tiene una idea clara de la oposición que estas medidas provocaron en los grupos económicamente poderosos de aquella época.

No conozco a la señora diputada, pero sí puedo afirmar que la mayoría de los diputados de su fracción, incluyendo a quien dicen será su candidato a la Presidencia, Pedro Muñoz, son neoliberales fanáticos.

Los diputados del PUSC, así como siguieron los rumbos del diputado Benavides para prohibir las huelgas—derecho constitucional—igualmente se hubieran opuesto a la reforma social.

La reforma social fue obra de aquellos a quienes la derecha, de esa época, llamaban caldero-comunistas. Trato “despectivo” aplicado a la valiente decisión de Rafael Calderón Guardia y por la cual los militantes y simpatizantes comunistas, dirigidos por Manuel Mora y muchos calderonistas entregaron hasta sus vidas; siempre en defensa de la reforma social.

El Seguro Social fue creado por la ley número 17 de noviembre de 1941 y luego se le dio plena autonomía por la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense del Seguro Social, número 17 del 22 de octubre de 1943.

Señalo esas fechas nada con el limitado propósito de señalar el epicentro del sismo político que estremeció a toda la sociedad costarricense hace casi 80 años.

La reforma social obligó a sus gestores a pagar con persecución, cárcel, desocupación, exilio y hasta la muerte, después del golpe de Estado encabezado por José Figueres Ferrer contra el Gobierno de don Teodoro Picado.

Figueres Ferrer en ese momento no tenía apoyo político; como lo logró posteriormente con el Partido Liberación Nacional que es un tema cuya profundización está pendiente.

La política burguesa después de estos acontecimientos fue encabezada y dirigida por el Partido Liberación Nacional y hasta el día de hoy PUSC es un apéndice vergonzante del liberacionismo.

En elección de la Asamblea Constituyente con el nombre de Partido Socialdemócrata quedó en tercer lugar, muy por debajo del Partido Unión Nacional y con menos votos que el partido constitucionalista.

El Decreto 105 de la Junta de Gobierno declaró la ilegalidad del Partido Vanguardia Popular, la disolución de los sindicatos clasistas y declaró la incorporación de Costa Rica a la política de guerra fría promovida por el imperialismo norteamericano.

El Decreto 322 de la Junta Fundadora de la Segunda República dice lo siguiente: 1.- Declarar a Rafael Ángel Calderón Guardia traidor a la Patria.

Esta decisión fue ratificada por el Decreto número 840 de la misma Junta.

Esto lo digo no más que para no tener que hacer la larga historia de los “tribunales especiales”, las penas de cárcel sin más propósito que la persecución y despertar temor en la población, además de los despidos injustificados de centenares de trabajadores, a lo que hay que sumar no pocos crímenes alevosos.

Carlos Luis Fallas sufrió una condena de cárcel acusado de robo de gallinas y a Carmen Lyra, enferma, en estado terminal, se le negó el permiso de regresar a su Costa Rica, a pesar de su doloroso anhelo de dar fin a sus días en su patria, a la que tanto amaba.

El PUSC de hoy no tiene voluntad política propia, pone candidatos tan mediocres como Rodolfo Piza, minúsculo líder neoliberal. También fue presidente de la Caja y acaso sirvió para fortalecer la institución; todo lo contrario.

Los “Programas de Ajuste Estructural” fueron tres y todos aprobados por presidentes liberacionistas y tras ellos siguió el PUSC.

El neoliberalismo es la política común de los oligarcas de este país nuestro, orientación indeclinable tanto para el PLN como para el PUSC.

Este modelo creado por el llamado Consenso de Washington es una imposición y una palanca de dominación; ninguno de sus frutos envenenados ha nacido de las raíces del patriotismo costarricense.

Señora diputada Solís Quirós le ruego no interpretar estas observaciones como una falta de consideración y respeto.

Las hice tan brevemente como pude, sin los cuidados imprescindibles en todo lo que se escribe, pero es que escuece escuchar afirmaciones tan alejadas de la verdad como lo dicho por Usted en su pequeño discurso.

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