Coronavirus y los trabajadores de la salud pública

Por: Guillermo Keith Bonilla

En década de los 30´s del siglo pasado nuestro país tenía serios problemas de pobreza, una salud publica deficiente que se expresaba en enfermedades como la lepra, el sarampión, la tuberculosis y muchas otras enfermedades que mostraban un país vulnerable.

La mortalidad infantil, en 1940 por ejemplo, era de 133,4 muertes cada mil niños nacidos y la esperanza de vida de los costarricenses era de 46 años en hombres y de 37 años en las mujeres.

El 16 de junio de 1931 se fundó el Partido Comunista. Cambió su nombre en 1942 por Partido Vanguardia Popular y desde su desde su fundación se define como partido Marxista-Leninista, abrasó la causa de los trabajadores e inició la organización de sindicatos clasistas, en prácticamente todos los gremios, como el de zapateros, los panaderos, hojalateros, panteoneros, también los trabajadores agrícolas y de plantaciones, especialmente los obreros de las fincas bananeras como las de la United Fruit Company (Mamita Yunai, como diría Calos Luis Fallas), los trabajadores de los ferrocarriles y otros. El movimiento sindical se convirtió enuna poderosa fuerza política para impulsar los cambios que urgían en el país.

Esta combinación partido-sindicato fue fundamental para conquistar las garantías sociales de los años cuarenta.

Quise hacer este preámbulo porque generalmente nos dicen, de una forma simplista, que el presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, el Secretario General del Partido Vanguardia Popular, Manuel Mora Valverde y Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, se pusieron de acuerdo y que por obra y gracia surgieron las garantías sociales.

Para que se creara la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en 1941, se dieron muchas huelgas y manifestaciones, ya que algunos se oponían porque era su negocio. De la misma forma sucedió con el Código de Trabajo en 1943, tuvieron que darse muchas manifestaciones de la clase trabajadora organizada.

Tenemos que reconocer los esfuerzos de los personajes citados, pero si la clase trabajadora no hubiera estado organizada y politizada estas reformas no se hubieran dado.

Hoy en nuestro país de cada mil niños nacidos fallecen el 6,3%. Y la esperanza de vida es de 76% para los hombres y 81% para las mujeres.

Decidí escribir este artículo, en momentos donde el mundo está en crisis por los efectos de la Pandemia del coronavirus, para preguntarnos, ¿Qué estaría pasando si estuvieran privatizados los servicios de salud públicos?, ese es el sueño de los mercaderes de la salud que hoy han quedado al descubierto en todo el mundo.

Los diputados y la prensa tildaron a los empleados públicos de vagos, sinvergüenzas, a los trabajadores de la salud terroristas, propusieron vender FANAL y pretenden la privatización de la Caja con lo que llaman, reglamento de compras a terceros.  

Igual sería bueno preguntarnos si las intenciones de algunos los y las señoras diputadas se hubiera cumplido y privatizan FANAL, ¿Qué pasaría con el abastecimiento de alcohol de fricciones que abastece al mercado nacional sin especular y produciendo las 24 horas?, ¿Seguirán pensando en venderla hoy cuando en Costa Rica quieren privatizar todo, cuando otros países desarrollados y poderos como Alemania discuten la posibilidad de que los servicios de salud sean del estado.

Hoy en esta crisis epidemiológica los trabajadores de la salud están en la primera línea de fuego, son la vanguardia del pueblo y junto a ellos los trabajadores municipales, de Acueductos y Alcantarillados (AyA), los del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), en fin todos los trabajadores y trabajadoras del sector público.

Señores diputados, señoras diputadas y empresarios dueños de la prensa nacional, tengan un poco de vergüenza y pidan disculpas a la clase trabajadora del sector público.

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Pie de foto: Cuando los trabajadores se manifiestan en paros y huelgas defienden esta institución y evitan su privatización y destrucción total.

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