“Y vendrán miles más, millones de pobres golpeando sus puertas…y los sacarán a patadas del poder.”

Por: Martín Rodríguez Espinoza

Desempleo, pobreza, marginacióm, miseria y la creciente desigualdad social, crecientes a pasos agigantados en Costa Rica, provocados por una oligarquía corrupta y parasitaria, cuya avaricia no encuentra límites, llevan al país al abismo de una confrontación social que sabemos cómo inicia, pero no como terminará.

¡Corruptos!, no se sientan tan confiados, la pobreza que generan es una “bomba de tiempo” que les estallará en la cara, vendrán miles más, millones de pobres golpeando sus puertas… y saldrán a patadas del poder. La historia de la humanidad está llena de ejemplos, tarde o temprano el pueblo tomará las riendas de su destino.

Esta crisis económica y social, provocada por el gran sector empresarial, por banqueros que fabrican pasquines digitales para escribir la historia a su favor, es parte de la estrategia para acrecentar sus riquezas, forma parte de una estrategia global, planetaria de empobrecimiento y miseria (capitalista), para ellos los pobres son y han sido necesarios -económica, social, política, moral, religiosa y militarmente – para la supervivencia del sistema capitalista.

Hoy, 31 de agosto, día de la cultura afrodescendiente en nuestro país, en una de las provincias más abandonadas y miserables, pese a la riqueza que ella produce, el desplante del presidente Carlos Alvarado Quesada, de todo su gobierno, y todos los que le hacen cogobierno, llevó al límite de la paciencia al pueblo limonense. Los miserables avaros llegan a decirle a los miles de pobres que se van a “beneficiar” porque van a construir una marina para los ricos. Seguramente piensan que ser sirvientes de los ricos es algo bueno para los pobres.

Obreros de los muelles, con los pies en la calle, despedidos por la privatización de los muelles, llegaron a exigir justicia y para los banqueros, dueños de los medios de comunicación que titularon, “Trabajadores de Japdeva empañan los desfiles de Limón y provocan desorden”, culpan a los pobres de su pobreza.

Ya lo decía Vladimir Illich Lenin, “Muchos campesinos habrán oído hablar probablemente de la agitación obrera existente en las ciudades. Algunos de ellos habrán estado en las capitales y en las fábricas, y tenida ocasión de presenciar los motines, como los llama la policía. Otros conocerán a algunos de los obreros que participaron en los disturbios y que fueron confinados en aldeas por las autoridades. A poder de unos habrán llegado octavillas y folletos sobre la lucha de los obreros. Otros, por último, habrán oído hablar a personas avezadas de lo que está sucediendo en las ciudades.

Antes sólo se rebelaban los estudiantes, pero ahora se han levantado en todas las grandes ciudades miles y decenas de miles de obreros. En la mayoría de los casos, luchan contra sus patronos, contra los fabricantes, contra los capitalistas. Los obreros declaran huelgas, suspenden todos a un tiempo el trabajo en la fábrica, reclaman aumento de salarios y exigen que no se les obligue a trabajar once horas por día, ni diez, sino sólo ocho. Exigen también otras cosas que alivien la vida de los trabajadores. Quieren que los talleres estén en mejores condiciones, que en las máquinas se instalen dispositivos especiales para evitar los accidentes de quienes las manejan; que sus hijos puedan ir a la escuela, que se atienda debidamente a los enfermos en los hospitales, que las viviendas obreras sean habitaciones humanas y no perreras.”, una descripción hecha hace más de cien años, pero parece una descripción de la actualidad costarricense, pero no acaba ahí.

Cual fiel reflejo de lo que significa el criminal capitalismo, Lenin habla sobre algo que veremos pronto en las calles de todo el país, “La policía interviene en la lucha obrera. Detiene a los obreros, los mete en la cárcel, los deporta sin proceso a sus pueblos natales y hasta los destierra…”, y ojo a esto, “El Gobierno prohíbe por medio de leyes las huelgas y las reuniones de los obreros.

¿Les parece conocida la historia?

La parte buena de la narración de Lenin agrega que “…pero éstos luchan contra la policía y contra el Gobierno. Los obreros dicen: ¡Nosotros, los millones de obreros, hemos doblado ya bastante nuestras espaldas! ¡Ya hemos trabajado bastante para los ricachos sin salir de la miseria! ¡Hemos permitido ya que nos saquearan bastante! ¡Queremos unirnos, unir a todos los obreros en una gran agrupación obrera (un partido obrero) y luchar, todos juntos, por una vida mejor! ¡Queremos lograr una organización nueva y mejor de la sociedad, en la que no haya ricos ni pobres y en la que todos tengan que trabajar! ¡Que no sea un puñado de ricachos, sino todos los trabajadores los que se aprovechen de los frutos del trabajo de todos! ¡Que las máquinas y otros perfeccionamientos faciliten el trabajo de todos y no sirvan para enriquecer a unos cuantos a costa de millones y millones…esta sociedad nueva y mejor se llama sociedad socialista! La doctrina que trata de esta sociedad se llama socialismo.”

No cabe duda de que ese será el camino que siga nuestro pueblo, y todos los pueblos del mundo.

El Partido Vanguardia Popular, legítimo e histórico partido que ha lucha desde su fundación, en 1931, al lado del pueblo costarricense llama al pueblo costarricense a organizarse, unirse y luchar por su legítimo derecho a una vida digna, con justicia y libertad, por una real democracia para todos.

Se vienen importantes luchas, ahora hasta por los más mínimos y elementales derechos humanos, pero esta lucha no puede ser en forma individual, es necesaria, urgente, la unidad del pueblo, la construcción de una unidad patriótica y antiimperialista, no hay otra vía posible.

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