En Costa Rica hay terrorismo… mediático, y hay que cobrarles la factura

Desde las páginas de los grandes medios de comunicación se ha ejercido el terrorismo des-informativo, se ha fomentado el odio, tergiversado la realidad y se ha “motivado” a la elección de uno u otro candidato a la Presidencia de la República. Sin contar que algunos estafan al Estado en la evasión de impuestos.

Por: Martín Rodríguez Espinoza

Pareciera ser que el odio a la clase trabajadora y al pueblo costarricense es una asignatura obligatoria para poder ejercer en los grandes medios de desinformación en Costa Rica.

Desde las páginas de algunos periódicos, cuyos dueños son millonarios empresarios evasores al fisco, desde los medios televisivos, otra vez, cuyos dueños son millonarios empresarios evasores al fisco, y desde las radioemisoras, va de nuevo, cuyos dueños son millonarios empresarios evasores al fisco, se fomenta el odio de unos contra otros, se tergiversa la realidad para hacer creer cosas que no son ciertas o son verdades a medias, mentiras que son mentiras y verdades que son mentiras, esa es su estrategia.

Hoy, nuevamente, en un llamado a la guerra y al odio contra la clase trabajadora se les hace casi imposible evitar su lamentable síntoma de “coprolalia”, se contienen, pero no pueden evitarlo y se pierden en medio de “hechos” o acontecimientos dispersos y sin conexión alguna,  sin sentido, “ignotum per ignotius”, para justificar represión, violencia y caos social.

¿Es casualidad este tipo de artículos violentos, generalizando con la frase de “ya hay terroristas” en Costa Rica?, por supuesto que no, es parte de la línea editorial de medios acostumbrados a manipular la información.

Hay un análisis psicológico sobre los tiempos que vivimos en materia de guerras, “Hemos aprendido que la guerra psicológica y política es una rama aparte e importante de la guerra total moderna. La calumnia, la intoxicación en redes sociales y grandes medios de comunicación, la provocación, la explotación de las divergencias, la exacerbación de las contradicciones, la satanización del adversario, la acumulación de falsos crímenes cargados a espaldas del adversario, son tácticas habituales y recurrentes del imperialismo”, no cabe duda de que esa estrategia es utilizada por el medio de comunicación que representa los intereses de uno de los hombres con más dinero de Costa Rica,  y que no es de ahora, desde su fundación se han dedicado a atacar a la clase trabajadora, al pueblo costarricense y a los comunistas, con el odio característico de la clase que representan.

Ese mismo medio no dice que el Estado-patrono debe a la CCSS la suma de ¢1.500 millones de millones (1 Billón, 500 mil millones de colones) y mucho menos que el sector empresarial, incluidos ellos, le deben a la Seguridad Social ¢261 MIL MILLONES; pero sí atacan los derechos laborales y económicos de la clase trabajadora catalogándolos de “privilegios” (otra mentira) mientras ellos, “supuestamente” evadieron impuestos por ¢4.200 millones, incluso “el vicepresidente del Grupo, aceptó haber evadido el pago de impuestos al Estado y acordaron desembolsar ¢512 millones a Tributación, incluyendo intereses y multas, a cambio de no ir a juicio.”, como indica otro medio de comunicación.

Y agrega el otro medio que “La conciliación es un instrumento facultado en la Ley y al haberse alcanzado un acuerdo en la audiencia temprana no fue necesario elevar el caso a juicio. Para que este proceda, el involucrado debe aceptar la responsabilidad por el no pago de sus obligaciones fiscales.”, por lo tanto no tienen autoridad moral para atacar a la clase trabajadora y al pueblo costarricense de esa forma.

El ataque del día de hoy, desde sus lúgubres páginas, no es contra una persona o un sindicato, es contra todo el movimiento sindical, contra la clase trabajadora. Y no es que ese sindicato los represente a todos, de ningún modo, sino que al atacarlos es una acción solapada contra todo el pueblo costarricense.

Nos enfrentamos, como Nación, al punto de la exacerbación del odio de la clase dominante contra el pueblo, y eso lleva al fascismo. Los proyectos de Ley en la Asamblea Legislativa, los “montajes” violentos, la alianza de los sectores más retrógrados y corruptos, el fortalecimiento del aparato represivo, la incestuosa unión entre todos los poderes políticos, no son más que expresiones del camino al abismo al que nos llevan como país.

Nuevamente será el pueblo costarricense, únicamente el pueblo costarricense, el que debe tomar la conciencia y el valor de vencer el miedo y asumir el papel que la misma Constitución Política le otorga como Poder político.

Cobremos la factura a esa manipulación mediática, no los consuman, no los compren, no los sintonicen, hay muchos y mejores medios alternativos de comunicación.

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