Beisbol cubano: La pelota vive y colea

Al público la lluvia quiso importunarlo. Por aquello de los frentes fríos estacionados en el Este de la isla. Eran varios, en las gradas, los que vestían camisas de los equipos de Las Tunas y Granma. La temperatura ambiente bajaba, la de los palcos subía.

Ni casi seis horas de atraso de inicio del encuentro pudieron reducirle el voltaje a la final de la Serie Nacional 57. Aun cuando la arcilla del terreno se oscurecía por la humedad, pudieron más la paciencia y las ganas de comenzar el playoff de donde saldrá nuestro quinto representante consecutivo a la Serie del Caribe.

Para los que proclaman el fin del béisbol en Cuba, que aquí valen menos los jonrones que los goles, ahí están Leñadores y Alazanes, como mejor ejemplo del oxígeno de nuestra pelota. Carpas alrededor del estadio, música por todos los ángulos, y ambiente de fiesta y rivalidad – estuvo asegurada antes de caer el primer out –, se hicieron presentes en tierra tunera.
Y la conga en ningún momento se apagó. Fueron Félix Núñez y Abeysi Pantoja los encargados de lanzar y batear la bola ceremonial… al primero no lo vi en su carrera, pero dicen que era temible desde el box, al segundo lo apodaban “El Milquince de Jobabo”, allá por los noventa.

Al “Mella” le calculan de capacidad máxima unos 11 mil aficionados, pero me atrevo a contar alrededor de 16 mil almas hoy. Las peñas deportivas abundan en el Balcón del Oriente Cubano y se hacen sentir. Cada vez que dominaron a un granmense se dejó escuchar la algarabía anfitriona.

Todo lo contrario ocurría si un bateador visitante se embasaba, pues la multitud enmudecía. También les tocó el turno de animarse a los que hicieron el viaje de 78 kilómetros desde Bayamo. Mucha comida ofertó la gastronomía local en las afueras del parque beisbolero, desde el “sacrosanto” pan con lechón hasta las brochetas criollas. Unas líneas merecen las mascotas, el brioso caballo y el hombre del hacha filosa.

Así es la pelota, el que pierde sufre y el que gana goza, reflexiono poniéndome musical, aunque aquí gozamos todos, porque la de costuras y cuero está vivita y coleando.

 

 

 

 

 

 

Estadio lleno: Todos quieren ver el juego en el estadio, aunque sea en las afueras.

 

______________________
Fuente: Cubadebate. cu
Foto: Nelson Alejandro Rodríguez/ Cubadebate.

Facebook Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *