Tres anécdotas sobre la prensa comunista en Costa Rica

Hace 55 años el PLN nos impidió la publicación del Semanario Adelante

José Figueres Ferrer (centro) persiguió, encarceló, extraditó y envió a la clandestinidad al Partido Comunista

En este mes de octubre se cumplen 55 años del cierre violento del periódico ADELANTE, vocero del Partido Vanguardia Popular. Ese día fuerzas militares apertrechadas para una supuesta guerra, encabezadas por el Ministro de Gobernación de entonces, asaltaron la IMPRENTA ELENA, un pequeño taller tipográfico en que se imprimía el semanario que era la voz de los comunistas. Hicieron desaparecer la publicación que después de la ilegalización del PVP había sustituido a TRABAJO, semanario que también fue ilegalizado después del golpe de Estado figuerista.

Estos actos correspondían  al fiel cumplimiento de las normas contenidas en el Decreto 105 de la Junta de Gobierno de la Segunda República, cuyo contenido no era más que un apretado resumen de los “principios” de la llamada “guerra fría”.

 Ese Decreto 105 abrió curso a la intromisión de la influencia imperialista y, al sometimiento servil y escandaloso de la burguesía a los dictados del imperialismo norteamericano.

En aquel momento ejercía la Presidencia de la República Francisco J. Orlich. Unos años antes, cuando Orlich era presidente del Comité Ejecutivo del Partido Liberación, fue un factor decisivo en la ilegalización del PARTIDO PROGRESISTA INDEPENDIENTE que propuso  la candidatura presidencial de don Joaquín García Monge. Don Joaquín, por muchas razones, puede considerarse un prócer costarricense, muy por encima de los que lo persiguieron y lo insultaron.

 ADELANTE fue un arma fundamental para la lucha política e ideológica de los comunistas. Lo liquidaron por orden directa de fascismo yanqui, eran  los ecos del macartismo que hasta hoy continua asolando la dignidad, el respeto a los derechos y ha sustituido la auténtica democracia por un amasijo de porquerías éticas y políticas.

II

¿Por qué el apuro anticomunista?

Fidel Castro y Nikita Jruschov

En 1962, en octubre, los norteamericanos tenían preparada una invasión a Cuba, la otra opción era la destrucción total de la Isla.

Era necesario detenerla y para ello Cuba aceptó la instalación en su territorio de una base soviética, armada con cohetes y armas nucleares. Esta operación  tuvo por ambas partes un sello internacionalista.
“El 16 de octubre de 1962, Washington elaboró planea para ocupar militarmente a Cuba y establecer un gobierno provisional encabezado por un comandante y gobernador militar” de Estados Unidos durante la crisis de los misiles de 1962, según documentos gubernamentales recientemente desclasificados, publicados hace una semana por el Archivo de Seguridad Nacional (NSA) de la Universidad George Washington…
La proclama número uno del Gobierno Militar que se habría de constituir establecería que “toda persona que se encuentre en el territorio ocupado debe obedecer de inmediato y sin preguntas todas las leyes y órdenes promulgadas por el gobierno militar”. ( El trabajo que contiene estas citas y mucha más información fue publicado originalmente en el diario POR ESTO! De Mérida, México. Manuel E. Yepe).
En este momento difícil para América fue cerrado nuestro periódico.
Con fecha 26 de octubre de 1962 el camarada Fidel Castro envió una carta a Jruschov y dice en sus primeros párrafos: “De acuerdo con el análisis de la situación y los informes que nos han llegado, considero que es casi inminente un ataque—dentro de las próximas 24 a 72 horas. Hay dos posibles variantes: la primera y más probable es un ataque aéreo contra ciertos objetivos, con la misión limitada de destruirlos; la segunda, y aunque menos probable todavía posible, es una invasión completa. Esto requeriría una fuerza grande y es la forma más repugnante de agresión, lo cual puede detenerlos…
“Puede estar seguro de que resistiremos con determinación, cualquiera sea el caso. La moral del pueblo es extremadamente elevada y el pueblo confrontará la agresión heroicamente” (Hasta aquí lo dicho por Fidel).
Vencieron la convicción revolucionaria de Fidel y el heroísmo del pueblo cubano, con la valiosa  ayuda internacionalista de la Unión Soviética.

III

Conocido como «Chino» en Heredia, fue uno de los compañeros insignes en la distribución de Libertad

¡Ayer, hoy y siempre, estaremos junto al pueblo!

Poco tiempo después publicamos otro semanario, LIBERTAD.
Nos prestó una valiosa ayuda el maestro don Ovidio Salazar.
No lograron callarnos, a pesar de las persecuciones y las dificultades de todo tipo que hemos tenido que vencer.
No nos callarán nunca.

 

Por: Humberto Vargas Carbonell

Facebook Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *